Camillas de masaje: indispensables para fisioterapeutas

La fisioterapia es esa rama de las ciencias de la salud que se define como el arte y la ciencia del tratamiento a través del ejercicio terapéutico, el calor, el frío, la luz, el agua, el masaje y la electricidad. En las salas donde se realiza este tipo de terapia se necesitan muchos aparatos para que los pacientes puedan hacer sus tratamientos. Las camillas de masaje son uno de los que no pueden faltar.

Los fisioterapeutas deben contar con una camilla de masaje en sus salas para poder hacer su trabajo correctamente.

Muchos son los modelos de camilla que hay en el mercado online. Una de las tiendas más prestigiosas donde se venden este tipo de artículos es Tecnocio.com. Allí encontrarás varios tipos de camillas, pues unas son diseñadas para centros de estética y otras para centros terapéuticos.

Pero incluso, dentro de esta categoría, hay varios tipos, de ahí que el fisioterapeuta debe tener bien claro qué tipo de camilla necesita antes de elegir una para comprar. Varios son los aspectos que debe tener en cuenta. Aquí van algunos a modo de guía:

-Dimensión: Este es un aspecto importantísimo. Normalmente el ancho de una camilla de masajes oscila entre los 60 y 70 cm, y su altura es de 75 cm. No obstante, estas medidas pueden variar. De ahí que el fisioterapeuta debe tener en cuenta el tipo de paciente con el que trabaja (niños, personas obesas, ancianos, etc.), así como su propia estatura. Sí, no hay de qué asombrarse, el fisioterapeuta tiene que trabajar de manera cómoda para poder realizar su trabajo con facilidad y calidad, lo que repercute directamente en la salud del paciente. Si es muy bajito o muy alto, necesitará una camilla con medidas especiales.

-Peso: Si importante es la dimensión, importante es el peso. Por lo general, mientras más ancha es una camilla de masaje, más pesa. De ahí que haya que tener cuidado, no sea que se elija una camilla ancha para más utilidad, pero esto resulte en que el fisioterapeuta no pueda mover la camilla de un lado a otro en caso de necesitarlo.

-Material y recubrimiento: Hay camillas de aluminio y de madera. Las primeras son más ligeras, mientras las segundas son más resistentes. De ahí que haya que seleccionar: comodidad o durabilidad. El recubrimiento, por su parte, debe ser acolchado, pero no muy blando, a fin de evitar lesiones en la espalda del paciente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *